Capítulo VII: La Roca Dragonte
Enviado por Ana el Saturday, 9 February 2008
Valora esta noticia:
Valora esta noticia:
Durante unos segundos no moví ni un músculo de mi cuerpo. No me atreví a girar la cabeza. Estaba aterrada.La mano seguía apoyada en mi hombro. No era una mano grande y se mantenía posada suavemente junto a mi mejilla.“No te asustes”, me dijo una voz femenina detrás de mí.Volví mis ojos y… pude ver mis ojos. Giré mi cuerpo y pude ver mi propio cuerpo. Me asombré y mi otro cuerpo se asombró conmigo. Pensé que podía ser efecto de los...
